Cuatro claves de la burbuja emprendedora

Las empresas son necesarias para que un país pueda sostenerse, son ellas las que generan valor social.

Entonces, hay que aprender a crear empresas, aprender a emprender.

De esta manera será posible crear firmas grandes y globales.

Existen cuatro principios básicos para la formación de una empresa:

Saber qué quiere el cliente – Antes de realizar cualquier inversión es indispensable conocer lo que desea el cliente. Sin esta anticipación se corre el riesgo de incurrir en gastos erróneamente.

Ningún negocio cumple con lo previsto – Es imposible saber lo que va a suceder, no importa la información previa que se tenga. Existe el riesgo. Nunca se sabe cómo acabará todo.

Siempre habrá problemas – Por ello es importante tener flexibilidad para encontrar soluciones. Si es preciso cambiar las ideas iniciales sobre la marcha, hay que hacerlo. Tres elementos importantes para afrontar los problemas son humildad, voluntad para aprender en el proceso y rapidez para actuar.

Sin producto no hay nada – Si el cliente no se siente satisfecho con el producto, el negocio no funcionará. Los negocios prosperan cuando el cliente desea pagar incluso más de lo que cuesta el producto.

“Un país no puede progresar, ni pagar sus pensiones, ni su educación o sanidad sin empresas, sin empleados, sin personas, en definitiva, que generen valor a la sociedad”.

Crear empresas es necesario e importante, pero no deben crearse basadas en falsas expectativas. El reto de todo emprendimiento es crear empresas que operen y se desarrollen sobre bases reales y firmes.